Los pequeños despistes y olvidos de hechos recientes suelen darse por sentados en las personas mayores, pero si fuese así, todos tendrían a la misma edad los mismos síntomas. Presentar olvidos puede ser síntoma de una demencia en sus estadios iniciales, pero también de depresión, ansiedad o problemas de adaptación a un suceso estresante.
Los problemas de memoria pueden ser solo la punta del iceberg. Si la persona presenta, además, alteraciones del comportamiento o la personalidad, caídas frecuentes, alucinaciones, delirios, problemas para leer, escribir, dibujar o hacer cálculos simples, apatía o abandono de intereses habituales, o incontinencia, conviene estudiar el caso más a fondo.
Si reconoces alguno de estos signos en ti o en un familiar, podemos evaluarlo en la consulta de Geriatría.